Final de Ariaferma

1 h 57 min

Una antigua prisión del siglo XIX, ubicada en una zona inaccesible e indeterminada del territorio italiano, está siendo abandonada. Por problemas burocráticos, los traslados están bloqueados, y quedan alrededor de una docena de presos, con pocos agentes, esperando nuevos destinos. En esa atmósfera extraña, poco a poco, las reglas parecen tener cada vez menos sentido, los protocolos se relajan y se vislumbran nuevas formas de relación entre los hombres que allí quedan.

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A continuación, puedes leer el resumen y la explicación de Ariaferma

Final de Ariaferma explicado

En una cárcel del siglo XIX en proceso de desmantelamiento, situada en un valle inaccesible, el personal de la prisión celebra su cierre, pero a la mañana siguiente llega una noticia inesperada: el traslado de los últimos doce reclusos que quedan tiene que aplazarse por un problema burocrático. Gran parte del enorme edificio está en ruinas, las cocinas y todas las demás instalaciones han sido desmanteladas, el director ha sido enviado a otro destino y los pocos funcionarios que quedan deben tratar de gestionar la inesperada situación: los internos están reunidos en unas pocas celdas en la parte central de la estructura, quedando bajo su estricto control.

El hecho de compartir el mismo destino, que une a presos y vigilantes durante un tiempo indefinido, rompe las barreras y desordena los procedimientos habituales, creando una tensión palpable entre los personajes. Gaetano Gargiulo, el funcionario que ha tenido que asumir la dirección de la prisión por antigüedad, se encuentra con el desafío de un peligroso camorrista, Carmine Lagioia, que aprovecha su carisma para incitar una revuelta que tiene como pretexto el cierre de las cocinas y la consiguiente distribución de comida precocinada. Cuando Lagioia propone reabrir las cocinas y preparar él mismo las comidas para los reclusos, pero también para los funcionarios, Gargiulo está de acuerdo y propone mantenerlo bajo control en las cocinas.

Mantener el rigor se hace aún más difícil cuando Fantaccini, el más joven de los reclusos, casi se suicida al saber que la anciana víctima de uno de sus torpes robos está a punto de morir. El propio Lagioia consigue frustrar el intento del joven y convertirse en su confidente. Gargiulo intenta mantener las distancias y reafirmar sus diferentes papeles, afirmando no tener nada en común con el camorrista. Sin embargo, esta distancia se derrumba cuando, debido a una avería en la central eléctrica, una noche se apaga el alumbrado de toda la prisión. Los reclusos y algunos funcionarios se encuentran cenando en una mesa común, a la luz de las pocas lámparas que quedan.

Al día siguiente, otra emergencia acerca aún más a los dos rivales: el proveedor de alimentos tiene un percance y le toca a Lagioia improvisar el almuerzo recogiendo las verduras sobrantes del antiguo huerto de la cárcel. El preso y el policía hablan de su pasado y de su infancia en el mismo barrio de Nápoles. La película termina con un plano de las caras de algunos de los reclusos y de los funcionarios, a la espera de ver qué será de ellos.