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Final de ¡Atrapen al ladrón! ¿Al Blanco o al Negro?

Final de la película ¡Atrapen al ladrón! ¿Al Blanco o al Negro?
Final de la película ¡Atrapen al ladrón! ¿Al Blanco o al Negro?

¡Atrapen al ladrón! ¿Al Blanco o al Negro? (1993 )

96 min - Acción, Comedia

Para Andrew Sterling, un adinerado dramaturgo de color, los problemas empiezan la noche que decide instalarse en su nueva casa en una zona residencial de Nueva York. Para sus nuevos vecinos, Andrew es el típico negro que viene a robarles. La policía local intenta arrestar al supuesto ladrón y, en mitad del tiroteo, descubren el error cometido. Todo su prestigio está en peligro a menos que puedan dar una explicación verosímil a su comportamiento. Por ello, el jefe de policía propone un trato al único preso que hay en la cárcel: Amos Odell, un pobre hombre de largo historial delictivo. Amos sólo tendrá que irrumpir en casa de Sterling, simular un secuestro y luego entregarse. A cambio, el jefe de policía promete dejarle vía libre para escapar de la ciudad. Lo que el jefe nunca supuso es que Andrew Sterling no piensa cooperar en la farsa y van a plantear aún más dificultades de las que ya tienen...


Director:   E. Max Frye

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Atención
A continuación se revela como acaba ¡Atrapen al ladrón! ¿Al Blanco o al Negro?

Final de ¡Atrapen al ladrón! ¿Al Blanco o al Negro? explicado

Cuando Andrew Sterling (Samuel L. Jackson), un escritor negro de éxito, compra una casa de vacaciones en una isla turística de Massachusetts, dos de sus nuevos vecinos, los Gillman, le confunden con un ladrón mientras instala su nuevo equipo de música. Los vecinos no tienen ni idea de que los antiguos residentes de esa casa se han mudado y pronto llaman a la policía.

Cuando la policía entra en la casa, la alarma del coche de Andrew salta y, con las llaves en la mano, sale a apagarla, donde se encuentra con disparos. Los periodistas llegan y entrevistan al jefe Tolliver (Dabney Coleman), que habla con Andrew por teléfono y se da cuenta de su error. Para evitar la mala publicidad, el Jefe ofrece a un ladrón de su cárcel, Amos Odell (Nicolas Cage), un trato.

El Jefe ordena a Amos que irrumpa en la casa de Andrew, tome al escritor como rehén y se entregue, a cambio de salir gratis de la ciudad. Armado con la escopeta que le ha dado el Jefe, Amos entra en la casa bajo la dirección del Jefe y ata a Andrew. Andrew cree que Amos es un asesino enviado para matarlo debido a sus opiniones publicadas contra la “América blanca”.

Mientras la prensa se amontona frente a la casa de Andrew, el Jefe llama a Amos para que libere a Andrew tan pronto como la prensa esté en su sitio, prometiendo dejar el nombre y la cara de Amos fuera de las noticias. Mientras Amos espera, enciende las noticias para ver que ha sido traicionado, con su nombre y su cara en toda la televisión. Con el trato roto, Amos sale y pide un rescate por el famoso autor.

El jefe entra por la puerta trasera exigiendo la rendición de Amos y revela su falta de preocupación por el bienestar de Andrew, manifestando su oposición a que éste viva en la isla. Durante una refriega, Andrew golpea al Jefe hasta dejarlo inconsciente con su sartén y va a por la escopeta. Amos recupera el arma y le dice a Andrew que seguirá siendo su rehén.

Con las esposas del Jefe, Amos se esposa a Andrew y corren por el bosque detrás de la casa y se esconden en la casa de los Gillman. Los Gillman regresan a la casa y Amos también los toma como rehenes. El Jefe, ahora libre de su cautiverio, vuelve a exigir a Amos que se entregue, creyendo que todavía está en algún lugar de la casa de Andrew. Cuando el Jefe le dice a Amos que no le preocupa la seguridad de Andrew y que tiene la intención de procesarlo por agredirlo con la sartén, Amos revela a sus dos nuevos rehenes y repite su petición de rescate.

A la espera del rescate, Amos y Andrew ven la entrevista de los Gillman en las noticias, en la que explican que el incidente comenzó porque habían visto a un hombre negro dentro de la casa y supusieron que no estaba tramando nada bueno. Una pizza que Amos encargó llega a la casa de los Gillman, y Amos le da a la pizzera la cinta de la entrevista de los Gillman y del jefe para que la entregue a la prensa. De vuelta a la casa de los Gillman, Amos encuentra la llave del coche de los Gillman e invita a Andrew a unirse a él como su compañero en el crimen, lo que disgusta a Andrew.

La casa de Andrew se incendia durante una refriega entre la policía y la multitud. La pizzera devuelve la cinta de la entrevista a los periodistas. El jefe envía a un hombre con sus dos sabuesos para encontrar a Andrew, y Amos, mientras es perseguido por un campo, rescata a Andrew y los dos ven cómo la casa de Andrew arde en la distancia.

Todavía enfadado con el jefe, Andrew utiliza la cartera del jefe, que Amos le había quitado, y hace que los sabuesos se fijen en el jefe utilizando el nuevo olor. En medio de la entrevista de las noticias, los reporteros revelan que saben la verdad sobre el incidente. Cuando el Jefe se da cuenta de que ya no posee la cinta de su entrevista, los dos sabuesos lo persiguen para que se vaya del lugar.

Se muestra a Amos y Andrew subiendo a una barcaza, ahora en el otro lado de la isla, donde Amos y Andrew se reúnen con la esposa de Andrew. Amos se aleja mientras Andrew y su mujer se abrazan y ambos se separan como amigos. La última escena muestra a Amos en una señal de stop, aparentemente dirigiéndose a Canadá, que luego gira hacia la Interestatal 95, sin saberlo, yendo en la dirección equivocada.

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