Final de la película ¿Estás ahí Dios? Soy yo, Margarita
ALERTA SPOILER

A continuación, puedes leer el resumen y la explicación de ¿Estás ahí Dios? Soy yo, Margarita

Final de ¿Estás ahí Dios? Soy yo, Margarita explicado

“Are You There God? It’s Me, Margaret” es una película que narra la vida de una niña de 11 años llamada Margaret Simon, quien se enfrenta a varios desafíos durante su adolescencia. Este artículo se centrará en explicar el final de la película.

Margaret vive con sus padres, Herb y Barbara, en la ciudad de Nueva York. Sin embargo, la familia se muda a Nueva Jersey después de que Herb recibe un ascenso. Aunque Margaret está molesta por dejar su único hogar conocido, su familia la asegura que el cambio será bueno para ella.

Margaret se enfrenta a varios desafíos durante su adolescencia. Se hace amiga de una chica del vecindario llamada Nancy Wheeler y de dos compañeras de clase, Janie y Gretchen. Sin embargo, Margaret se da cuenta de que Nancy no es una buena amiga después de que miente sobre haber tenido su periodo y se burla de una chica alta de su clase llamada Laura.

Cuestionando su fe

Margaret, que es judía por parte de su padre y cristiana por parte de su madre, comienza a cuestionar su fe. Cuando planea visitar a su abuela Sylvia en Florida, los padres de Barbara, que la desheredaron por casarse con un hombre judío, deciden visitarla al mismo tiempo. Esto lleva a un argumento sobre la educación religiosa de Margaret, hasta que ella decide que no cree en Dios.

Hacia el final del año escolar, Margaret se reconcilia con su familia y se hace amiga de Laura y de un chico llamado Moose, por quien siente atracción. Margaret tiene su periodo el último día de clases y le cuenta a Barbara al respecto. También retoma sus oraciones y le agradece a Dios por todo lo que ha sucedido.

Conclusión

El final de “Are You There God? It’s Me, Margaret” muestra a Margaret aceptando los cambios en su vida y madurando. A pesar de los desafíos que enfrenta, logra reconciliarse con su familia, hacer nuevas amistades y aceptar su cuerpo en constante cambio. En última instancia, Margaret encuentra consuelo en sus oraciones a Dios, agradeciéndole por todo lo que ha sucedido en su vida.

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