Final de Everly

Su argumento gira en torno al personaje de Hudson quien, atrapada en su apartamento, deberá enfrentarse al acoso de todo tipo de asesinos enviados por su ex-novio quien resulta ser un peligroso (y rencoroso) jefe de la mafia.

Dónde ver la película Everly online
Final de la película Everly
ALERTA SPOILER

A continuación, puedes leer el resumen y la explicación de Everly

Final de Everly explicado

Everly (Salma Hayek), atrapada en la esclavitud sexual o abusada y agredida trabajando para el brutal señor criminal japonés Taiko (Hiroyuki Watanabe), es atacada en su apartamento por los sicarios de Taiko después de que éste descubra que ha estado trabajando con un policía para dañar su organización. Aunque Taiko esperaba que sus hombres la mataran fácilmente después de torturarla, Everly recupera una pistola que había escondido en el baño y consigue matar a todos sus atacantes. Taiko comienza entonces un sádico juego con Everly, despachando a numerosos asesinos a sueldo y ofreciendo a las demás prostitutas del edificio (que presumiblemente es de su propiedad) una recompensa si consiguen matarla. Mientras tanto, Everly intenta ponerse en contacto con su madre Edith (Laura Cepeda) y su joven hija Maisey (Aisha Ayamah) para salvarlas de otros secuaces de Taiko y sacarlas de la situación con vida, pero su madre se muestra testaruda y se niega a irse sin ella.

Tras conseguir evadir a los atacantes de Taiko durante un largo periodo de tiempo, Everly es capturada por El Sádico (Togo Igawa), un ayudante de Taiko. La tiene atada y metida en una jaula mientras se burla de ella y la tortura con batería y ácido sulfúrico, además de otros líquidos corrosivos, y en un momento dado le echa agua en los ojos mientras ella grita asustada, creyendo que es ácido. Cuando el sádico vierte parte del líquido corrosivo en una cuerda que le ata a la muñeca, la cuerda empieza a desintegrarse. Edith dispara y mata a dos de los secuaces del sádico; a cambio, éste empieza a obligar a su madre a beber limpiador de desagües. La cuerda debilitada se rompe después de que Everly tire de ella; mata a dos de los secuaces y hiere al sádico. Everly se apresura a ayudar a Edith, pero es sometida por el sádico, que intenta apuñalar a su madre; Everly reaparece, desarma al sádico y le obliga a beber uno de sus ácidos; éste muere violentamente mientras Everly y Edith observan horrorizadas.

Se revela que Everly estaba prisionera en el lujoso apartamento tras haber sido secuestrada por Taiko cuatro años antes y obligada a la esclavitud sexual. No ha tenido ningún contacto con Edith ni con Maisey durante ese tiempo, y su madre está confundida y enfadada por la situación mortal a la que se ven abocadas de repente. Mientras Everly se defiende de los numerosos ataques, algunas de las azadas se vuelven más extravagantes; al principio son simples matones armados, pero el equipo del sádico aparece con disfraces y planea extravagantes torturas. La última oleada proviene de un grupo de lo que parecen ser tropas especializadas o agentes de policía.

Finalmente, Edith es asesinada por un francotirador contratado por Taiko desde el edificio de enfrente por orden de éste para castigar a Everly. Cuando el francotirador dispara una granada propulsada por un cohete en el apartamento, Taiko lo decapita furioso, creyendo que ha matado a Everly, aunque ella sobrevive. Everly es finalmente sometido, pero consigue matar a Taiko después de que sus soldados se hayan marchado apuñalándole con su propia espada. Uno de los compatriotas del sádico, el masoquista, intenta acuchillar a Maisey antes de que Everly lo mate de un solo tiro en la cabeza. Después, Everly se reconcilia con Maisey, que estaba bajo la protección de uno de los vecinos esclavizados de Everly (que finalmente fue asesinado). La película se cierra con Everly aparentemente sucumbiendo a sus heridas, pero con Maisey aún viva y potencialmente a salvo con la muerte de Taiko. Sin embargo, inmediatamente antes de los créditos, se escucha el pitido de un monitor cardíaco y un jadeo que indica que Everly no ha muerto después de todo.