Final de Frutos del viento

Poster for the movie ""

Frutos del viento (2022 )

92 min - Crimen, Drama, Suspense

Un hombre irrumpe en la casa de vacaciones vacía de un multimillonario, pero todo se tuerce cuando él y su esposa llegan en un plan de última hora.


Director:   Charlie McDowell

Donde ver online Frutos del viento

Atención
A continuación se revela como acaba Frutos del viento

Final de Frutos del viento explicado

La palabra “windfall” hace referencia a cualquier objeto ligero arrastrado por el viento, así como a una cantidad de dinero recibida de forma inesperada, y el drama de suspense de Charlie McDowell “Windfall” intenta crear una presentación visual de ambas interpretaciones. Protagonizada por Jason Segel, Lily Collins y Jesse Plemons, la película muestra a tres personajes sin nombre que se ven atrapados en las situaciones más extrañas e incómodas y, en el proceso, intentan descubrir más sobre los demás. A pesar de tener una premisa y una primera mitad fuertes e inusuales, la película, por desgracia, flaquea a la hora de llegar al final.

Trama de Frutos del viento

Se ve a un hombre que pasa horas de ocio en el interior de un vasto y lujoso complejo de villas: pasea por el huerto de naranjos, arrancando frutas y tomándolas. Bebe relajadamente zumo de naranja mirando las montañas en la distancia, se sienta junto a la piscina y se mueve tranquilamente por la casa, que aparentemente no es suya. Muy pronto se establece que el hombre sin nombre, acreditado como “Nadie”, es un intruso que ha entrado en la propiedad y se ha tomado su tiempo para robar algo de dinero, joyas y un reloj caro. La villa pertenece a un rico e influyente director general de una empresa (acreditado como “Director General”) que está de camino con su esposa (acreditada como “Esposa”) para pasar unos días de vacaciones en paz.

Mientras el intruso curiosea por el despacho, la pareja llega y entra en la casa, lo que le obliga a esconderse nerviosamente tras los pilares. Presintiendo que la situación podría complicarse a partir de aquí, intenta huir hacia la puerta principal, pero es descubierto, y por tanto detenido, por la esposa. Consiguiendo tomar a la mujer como rehén, se hace cargo de la situación y del marido, que ahora se ha unido a la escena, y ordena a la pareja que se siente y entregue sus teléfonos. El marido le convence de que hay más dinero escondido en la oficina, y que se olvidarán por completo de todo este episodio si el intruso accede a coger el dinero y a marcharse sin causarles ningún daño. El ladrón tampoco tiene intención de hacerles daño; su intención es sólo coger lo que pueda y marcharse sin meterse en problemas.

Después de que la pareja le entregue el dinero, el hombre los encierra en una pequeña sala de sauna y abandona la propiedad. Cuando está a punto de marcharse en su coche, el hombre ve una cámara de seguridad en un árbol justo delante de él, que obviamente ya le ha visto. Al darse cuenta de que le pillarían más tarde, vuelve a entrar en el recinto, persigue a la pareja (que había conseguido escapar de la sala de sauna) y los sienta para discutir la situación y el posible desenlace. Mientras los tres se sientan despreocupadamente a discutir qué hacer a continuación, se decide que el director general pagaría al intruso quinientos mil dólares, lo que le permitiría empezar una nueva vida, a cambio de que no les causara ningún daño, especialmente con la pistola de 9 mm que había robado del interior de la propia casa. Sin embargo, ingresar esa cantidad de dinero en efectivo les llevaría al menos un día, por lo que los tres comienzan a esperar ese momento de inminente libertad.

El CEO y la Esposa: Un Pretendido Matrimonio Feliz

A lo largo de la treintena de horas que dura la trama y una hora de la película, McDowell va revelando poco a poco más sobre sus personajes. El director general es como uno de los villanos modernos del mundo capitalista actual. Está casi odiosamente orgulloso de sus logros en el campo de la tecnología, pero también es terriblemente inseguro sobre el poder superficial que parece tener. Al parecer, tiene un historial de haber reducido las empresas, lo que ha provocado el despido de innumerables personas, y parece estar atormentado por ello en la mayoría de las ocasiones. Cuando intenta por primera vez descifrar el carácter del intruso, esto es lo primero que sospecha: que el intruso debe haber estado entre las personas que perdieron su trabajo por su culpa y que ahora ha vuelto para vengarse.

El multimillonario también tiene en su cabeza su propio razonamiento, alimentado por la negación, creyendo que al despedirlos había reorientado a innumerables personas hacia trabajos y vidas más sostenibles. Es evidente que tiene un aire de “el dinero lo puede resolver todo”, y a veces despotrica sobre las cargas de ser un hombre blanco y rico en esta época, cosas que sólo un hombre blanco privilegiado y egoísta podría decir. Pero sin mucho sentido ni idea de los escenarios del mundo real como en el que se encuentra, está completamente despistado y bastante aterrorizado por dentro.

Cuando el jardinero de la villa llega a la casa a la mañana siguiente, el director general le involucra insensiblemente en el lío también. En un papel que el jardinero le da para que lo firme, escribe la orden de “Llamar al 911”, que el intruso descubre sin querer y toma también al jardinero como rehén. La única arma del director general es tratar de rebajar al intruso, llamándole perdedor y celoso de la superioridad del multimillonario, lo que no hace más que salirle el tiro por la culata, ya que el intruso, enfurecido, dispara la pistola, lo que asusta al jardinero, que intenta atravesar una ventana de cristal en un intento de escapar. Fracasa estrepitosamente, tropezando con los afilados fragmentos de vidrio roto, y muere desangrado en pocos minutos.

Como era de esperar de un personaje así, el director general espera ceder el control (aunque sea blando) sobre su mujer y su matrimonio también. Casi desde el principio, se presenta a la esposa como si no estuviera en un espacio feliz en el matrimonio. Se la ve dando un respingo a su marido cuando éste miente innecesariamente al intruso sobre las cosas, corrigiendo la elección de palabras de su marido sobre su aparentemente fallido matrimonio, e irritándose cuando su marido la interrumpe.

A pesar de todo esto, sigue manteniendo la fachada del matrimonio durante la primera parte de “Windfall”. Ella menciona que está en un lugar feliz profesionalmente y sabe con certeza que seguirá así durante los próximos cinco años, a lo que el director general la corrige recordándole cómo se tomará un descanso del trabajo cuando tengan un bebé juntos pronto. Está claro que la mujer no quiere que esto ocurra, ni el bebé ni la pausa laboral, pero tampoco replica. Esa noche, en una sugerencia descarada, su marido le dice que intente cualquier cosa y se acerque al intruso para crear alguna oportunidad de escapar. Ella, comprensiblemente disgustada, no hace caso, y su carácter empieza a cambiar desde la mañana siguiente. Comienza a replicar a su marido, y cuando éste despotrica sobre la debilidad de las personas que piden ayuda, ella le recuerda que le había pedido ayuda para pagar sus préstamos educativos. Revela que está al tanto de los asuntos sucios (o crímenes, tal vez) de su marido, por los que ha pagado dinero para que las mujeres no hablen.

Poco a poco, ella cuestiona su necesidad de involucrar al jardinero en la situación, su incapacidad para ayudar o manejar la situación de manera positiva, y finalmente intenta tomar las cosas en sus manos. Habla con el intruso, intentando calmarlo y tranquilizarlo para que no vuelva a disparar el arma y para que la situación no se agrave más hasta que llegue el dinero.

Final de Frutos del viento

¿Puede el intruso llevarse el dinero?

Cuando por fin llega un coche para dejar la bolsa de dinero en la entrada, el intruso libera a la esposa para que salga a buscarlo. Ahora que la mujer sale a recoger el dinero, considera en un primer momento la posibilidad de huir. Antes había hablado de un momento, justo antes de casarse, en el que se miró los pies y consideró si dar el paso adelante, convirtiéndose en la esperada y obediente esposa de un director general multimillonario, o el paso atrás, que le permitiría vivir su vida libremente. Había elegido el paso adelante, y ahora vuelve a mirar a sus pies, sólo para elegir el paso atrás. Vuelve a entrar en la casa con el dinero y el intruso lo cuenta. Aunque tiene las manos y los pies atados, la mujer consigue coger un trozo de cristal roto con el que intenta liberarse.

Mientras tanto, justo antes de marcharse, el intruso tiene un último enfrentamiento con el director general, revelando que el esnobista se quedará solo para siempre, ya que su infeliz esposa ha estado tomando píldoras anticonceptivas. Al oír esto, la esposa hace una pausa de sorpresa y sigue intentando cortar los cables de sus pies. Justo cuando el ladrón sale de la casa, ella coge una pesada pieza de piedra y le rompe la cabeza con ella. Su marido se ríe a carcajadas, felicitándola, y le dice que lo libere, pero la mujer recoge la pistola que se le ha caído y le dispara con ella hasta matarlo. A continuación, vuelve a colocar la pistola en la mano muerta del intruso, y vuelve a mirar a sus pies en un estado de absoluta conmoción y espanto. Con un profundo suspiro, propio de la finalización de una tarea largamente esperada, da un paso adelante y se dirige lentamente hacia el oscuro camino de entrada.

Sinceramente, el final de “Windfall” no va con el resto de la película. Los acontecimientos de los últimos minutos parecen demasiado repentinos y casi forzados, ya que carecen de cualquier tipo de acumulación. A pesar de la creciente sensación de malestar de la esposa en su matrimonio, el estallido violento parece estar fuera de lugar. El personaje de Nadie permanece oculto en la oscuridad: no revela quién es, cuál es su pasado o su presente, ni por qué ha venido a robar a esta casa en concreto. Sin embargo, eso no es necesariamente malo, ya que se puede pensar en él sólo como un catalizador, sin muchos propósitos propios, sino sólo para estimular cambios importantes en las vidas de otras dos personas. En este sentido, “Windfall” puede percibirse como la historia de la mujer, ya que pasa de ser una esposa dócil a convertirse en un individuo libre en el transcurso de un día y medio. Esta es quizá la única manera de consolarse de una película por lo demás olvidable, que al principio prometía mucho.

 

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Valoración: 0)