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Final de Jockey

Poster for the movie "Jockey"
Poster for the movie "Jockey"

Jockey (2021 )

94 min - Drama

Jackson (Clifton Collins Jr.) es un jinete veterano pero, a medida que su estado de salud se deteriora, trata de afrontar la que podría ser su última temporada como jockey. Con la ayuda de Ruth (Molly Parker) y un nuevo y prometedor caballo, Jackson se pone en marcha para el próximo campeonato. Todos sus planes saltan por los aires cuando un joven jinete (Moisés Arias) se presenta en su casa asegurando ser su hijo. Atrapado entre sus sentimientos y el miedo al futuro, Jackson se verá obligado a hacer frente a importantes decisiones relacionadas con su legado.


Director:   Clint Bentley

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Atención
A continuación se revela como acaba Jockey

Final de Jockey explicado

“Jockey”, de Clint Bentley, es la conmovedora historia de un veterano jinete, Jackson Silva, que lucha con la idea de tener que retirarse y aceptar que su cuerpo envejecido ya no es el mismo de antes. Quizá pocos guiones de hoy en día se basen tanto en la interpretación de un actor individual como éste, y Clifton Collins Jr. resulta excepcionalmente convincente de principio a fin. Esta narración, por lo demás común, de un atleta cuyos días profesionales están contados no tiene nada de extravagante en cuanto a la trama, y sin embargo es un reloj sincero basado en las interpretaciones y en la realización de la película.

Trama de Jockey

Como su cuerpo empieza a rendirse lentamente, el veterano jinete Jackson Silva desconfía de los jóvenes jinetes que se han incorporado recientemente a su hipódromo. Aunque no lo expresa a sus amigos del hipódromo, Jackson siente que se está acercando al final y teme que pronto será sustituido por uno de esos jóvenes jinetes. Antes era muy bueno ganando carreras, pero ahora es incapaz de seguir el ritmo de los ganadores en la pista. La jerarquía en las carreras de caballos tiene a los propietarios en la cima, que contratan a los entrenadores de caballos para que gestionen los caballos y los equipos, y los entrenadores contratan además a los jinetes para que actúen en el hipódromo.

Jackson es muy buen amigo de una de esas entrenadoras, Ruth Wilkes, con la que parece haber trabajado durante mucho tiempo. Con fuertes dolores en el cuerpo, Jackson se deja examinar por el veterinario del hipódromo, que le sugiere que acuda inmediatamente a un médico de verdad. El piloto no le hace caso, ya que tampoco es muy estable económicamente, y sigue corriendo. Una mañana, en la cafetería, decide conocer a uno de los nuevos jóvenes pilotos, Gabriel Boullait. Jackson había visto antes a Gabriel en otros circuitos, posiblemente cuando había visitado allí para las carreras, y ahora quiere conocer mejor al chico ya que le han dicho los entrenadores que el chico ha estado preguntando por él.

En un momento de absoluto shock y confusión para Jackson, Gabriel afirma que es el hijo del jinete. En su día tuvo una relación con Ana Boullait y se imagina que el chico debe ser de esa época, aunque repite que no es posible y que las líneas temporales no coinciden. Ante el temor de que el chico venga a reclamar dinero o propiedades, Jackson aclara que apenas tiene riquezas que ofrecer o dejar como herencia. Gabriel afirma que no quiere nada de su supuesto padre y que sólo quiere conocerlo y hablar con él.

Ese día, en el hipódromo, Ruth le presenta a Jackson una nueva yegua emocionante, Dido’s Lament, que acaba de traer y quiere que Jackson la monte. Al montarla por primera vez, Jackson queda extasiado por el potencial que muestra el caballo, y afirma que ha estado esperando toda su vida para montar un caballo así. Muy animado por participar en el próximo campeonato con este nuevo caballo, Jackson decide trabajar duro para perder peso y recuperar su salud deportiva.

¿Es Gabriel realmente el hijo de Jackson?

Cuando Jackson empieza a entrenar, le apetece acercarse a Gabriel y empieza a incluirlo en sus sesiones de entrenamiento. Le produce una alegría profesional ayudar al joven jinete a entrenar con el equipo y de una manera que nunca había hecho antes, casi como si fuera un mentor para él. Pero no obtiene los resultados esperados de su severo entrenamiento, ya que su cuerpo envejecido no pierde peso tan fácilmente como el de Gabriel. Un sentimiento de inseguridad que ya se estaba apoderando de Jackson crece ahora, y cuestiona la decisión de Ruth de elegirlo a él en lugar de a los jinetes más jóvenes. Ruth, como amiga íntima, le responde que sigue confiando en las habilidades y la experiencia del veterano.

Unos días más tarde, uno de los mejores amigos de Jackson en la pista, Leo, tiene un terrible accidente en la pista en el que su caballo le atropelló después de caerse, destrozándole la cadera y la pelvis. Jackson le visita en el hospital y el tiempo que pasa con él le hace plantearse un plan de vida alternativo. Visita un establo local que vende caballos jóvenes y contempla la posibilidad de comprar un caballo para sí mismo, de modo que pueda montar su propio caballo en las carreras, o de asumir gradualmente el papel de entrenador. Al final, sin embargo, decide no hacerlo, y ahora presenta a Ruth a Gabriel para ayudar al joven a encontrar mejores perspectivas.

Jackson ha llegado a conocer mejor a Gabriel; sabe que el chico es sencillo y trabajador, sin ninguna mala intención hacia él. Ruth prepara una prueba para el chico y, al gustarle lo que ve, contrata a Gabriel como jinete. Jackson se alegra mucho de ver el talento natural de Gabriel, ya que el chico gana rápidamente su primera carrera como jinete. Él mismo se esfuerza al máximo en los entrenamientos, y el duro trabajo da sus frutos, ya que tiene un fuerte comienzo en el campeonato con Dido’s Lament.

Esa noche, él y Ruth salen a celebrar la victoria y regresan a su estrecha residencia, que es una caravana aparcada en una zona vallada por la noche. Mientras toman más copas y se respira un aire de posible romance, Jackson tiene un terrible ataque físico y cae al suelo agarrándose el hombro derecho. Ruth se sorprende por ello y trata de ayudarle, pero Jackson le dice que no se alarme demasiado, confesando que lleva tiempo teniendo esos ataques, en los que todo el lado derecho de su cuerpo se adormece durante algún tiempo, y luego la sensación vuelve gradualmente. Al día siguiente visita a un médico, que sospecha que Jackson podría padecer ELA, una rara enfermedad de los nervios que debilita completamente los músculos, y le aconseja que se aleje totalmente de las carreras, o podría perder por completo la capacidad de moverse. Pasa un tiempo reflexionando y luego se reúne con Gabriel. Le regala al niño sus preciadas botas de montar y le dice que sus dudas sobre ser el padre de Gabriel van desapareciendo.

Al disculparse con el niño por no haber estado presente durante su infancia, admite que siente que se ha privado de una faceta muy feliz e importante de la vida. A la mañana siguiente, Jackson se dirige al pueblo de Ana y visita la casa de su ex pareja. Ana se sorprende mucho al verle, y se siente un poco molesta cuando él le sugiere decentemente que podría haberle hablado de Gabriel durante su infancia. Ella le dice que Gabriel no es en realidad su hijo, pero que no pudo convencer al niño de ello ya que se fue de casa para seguir los pasos de su padre (según cree) para convertirse en jockey.

Al volver a casa, Jackson discute con Gabriel esa noche, llamándole mentiroso y lanzándole el poco dinero que puede conseguir. El joven intenta explicarle que esperaba que Jackson fuera su padre por las habilidades del jinete y el interés del chico por lo mismo, y que pensaba que su madre intentaba alejarlo de él, pero Jackson está demasiado borracho para responder. Al día siguiente, en la pista, se entera de que Ruth ha decidido sustituir a Jackson por Gabriel. Acudiendo a su cuadra, le expresa su enfado, pero Ruth le dice que no puede dejar que su amigo siga dañando su propio cuerpo. A Jackson no le queda más remedio que aceptar la decisión y marcharse.

Aunque el hilo principal del drama en “Jockey” es sobre si Jackson y Gabriel están realmente emparentados, en algunos sentidos, es bastante insignificante en lo que la narración trata de presentar. En el momento en que se revela que Gabriel no es realmente el hijo del jockey, los dos hombres han creado un vínculo bastante fuerte, conociéndose y ayudándose mutuamente. Aunque el hombre no es el padre biológico del chico, consiguen establecer una relación que un padre y un hijo deberían tener, de amistad y apoyo.

En muchos sentidos, Jackson se ve a sí mismo en Gabriel, especialmente con la aprobación de Ruth sobre cómo los dos tienen los mismos estilos de montar y abordar, y eso facilita inadvertidamente su transición a la aceptación de que su cuerpo realmente no puede seguir por más tiempo en este negocio.

Por otro lado, el joven Gabriel había visto fotos y espectáculos de las carreras de Jackson, y con la información de que su madre había salido una vez con el hombre, había construido una imaginación de que el hombre es su padre biológico y las carreras de caballos corren en su sangre. Un niño que crecía sin una figura paterna, había colocado ansiosamente a Jackson en ese asiento vacío en su mente, y siguió moldeando su vida para alcanzarlo.

Todo esto llega a un brillante y conmovedor clímax cuando Jackson se disculpa con el niño por haber tenido que pasar su infancia sin un padre. Mientras las lágrimas ruedan por los ojos de Gabriel, apenas importa a partir de aquí si los dos tienen algún vínculo de sangre. La película ha logrado establecer maravillosamente a Jackson como el verdadero mentor, una figura paterna.

Final de Jockey

¿Se retira finalmente Jackson del deporte?

Poco después de ser liberado por Ruth, Jackson acude a otro entrenador y le presenta su deseo de montar el caballo de ese equipo en el campeonato. El entrenador apenas puede creer su suerte y acepta de buen grado al veterano jinete en su equipo. Antes de la última carrera del torneo, Gabriel se encuentra con Jackson en el vestuario. Le muestra un recorte de periódico con una foto y noticias de las proezas de Jackson como jinete que siempre lleva consigo, y le dice que en un mundo mejor, él podría haber sido el hijo de Jackson. El veterano responde que sólo hay un mundo real, pero que estaría muy orgulloso de que Gabriel fuera su hijo. En la carrera, el joven jinete supera a todos los demás y gana el campeonato. Mientras Jackson se aleja con su entrenador y su equipo a su alrededor, apenas puede evitar sonreír. La admiración y el orgullo se reflejan claramente en su rostro mientras se le escapa una amplia sonrisa antes de que la pantalla se ponga en negro y se vean los créditos.

Es muy posible que Jackson se retire finalmente del deporte tras esta última carrera, aunque no se menciona directamente. La escena final deja entrever que el jinete se siente cómodo y acepta que ahora puede estar tranquilo, ya que tiene un representante propio en el hipódromo. El enfoque principal de la película en los pensamientos y las relaciones humanas da sus frutos gracias a las brillantes interpretaciones de todos, y especialmente de Clifton Collins Jr. que está sublime, por no decir otra cosa. La fotografía y la dirección también llaman la atención en ciertas escenas, y la película tiene varias escenas rodadas a las horas del atardecer y del amanecer, quizá indicativas de la posición profesional de los dos jockeys en la vida. En general, “Jockey” presenta una historia bastante ordinaria con una cierta proeza emocional que la convierte en un visionado profundo.

 

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