Final de La amiga

1 h 48 min

La historia de dos amigas íntimas durante la última dictadura cívico-militar argentina y como viven durante el Terrorismo de Estado que se aplicó en esos años. Las amigas son eventualmente separadas y vueltas a reunirse, una vez terminada la dictadura, para luchar juntas por los derechos humanos y la justicia, junto a las Madres de Plaza de Mayo.

Dónde ver la película La amiga online
Poster for the movie "La amiga"
ALERTA SPOILER

A continuación, puedes leer el resumen y la explicación de La amiga

Final de La amiga explicado

María y Pancho (Liv Ullmann y Federico Luppi) son un matrimonio feliz en un tranquilo suburbio de clase trabajadora al sur de Buenos Aires, alrededor de 1978. Comparten el dolor por la desaparición de su hijo mayor, Carlos (Gonzalo Arguimbau), con la amiga de toda la vida de María, Raquel Kessler (Cipe Lincovsky), una aguerrida chica judía cuya identidad cultural la convirtió en un objetivo para algunos; pero tanto más entrañable para María, su única amiga gentil de la infancia.

“Casada” con el teatro, en el que llegó a destacar, la carrera de Raquel ha sido protegida de los ataques antisemitas por su amante Diego (Víctor Laplace), un influyente ejecutivo de la televisión pública que mantiene hábilmente el equilibrio entre su amor por la obstinada Raquel y la necesidad de aplacar la mentalidad represiva imperante en la última dictadura cívico-militar de la época (1976-1983).

La búsqueda incesante de su hijo por parte de María tensa la relación tanto con su marido como con Raquel, que pierde la esperanza tras largos y costosos intentos de encontrarlo. La propia identidad judía de Raquel y su afición a los papeles “desaconsejados” por la dictadura, como Antígona, le causan también graves problemas y la llevan al exilio en Berlín. María, que siempre había llevado una vida tranquila, se gana el creciente respeto de sus compañeras de las Madres de la Plaza de Mayo, mujeres de toda condición unidas por la búsqueda de sus hijos e hijas detenidos (la mayoría de los cuales eran conocidos por la dictadura como ajenos a la violencia política).

Esta misión se convierte en la pasión de su vida y finalmente la lleva a Berlín, donde un exiliado argentino alemán le cuenta que ha visto a Carlos al borde de la muerte en uno de los muchos centros de detención secretos del gobierno, anécdota que rechaza la afligida María, que regresa a Buenos Aires impulsada a encontrar a su hijo. La propia Raquel regresa a Argentina tras las elecciones democráticas de 1983, descubriendo que Diego está infelizmente casado y que María nunca aceptará la muerte de su hijo como un hecho. Desconcertada, Raquel está a punto de renunciar a María, pero descubre que los lazos de una amistad de toda la vida perduran.

También te puede interesar: