Final de La odisea de los giles

En un pueblo del Noroeste de la provincia de Buenos Aires, un grupo de vecinos se organiza para recuperar la economía de la zona, pero cuando el Corralito se implementa en el país y sufren un fraude, sus esperanzas desaparecen. Ahora, se unirán para recuperar el dinero perdido y dar el golpe de sus vidas a su mayor enemigo.

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A continuación, puedes leer el resumen y la explicación de La odisea de los giles

Final de La odisea de los giles explicado

En agosto de 2001, en el pequeño pueblo de Villa Alsina, Fermín Perlassi, su esposa Lidia y su amigo Antonio Fontana idean un plan para reabrir “La Metodica”, una cooperativa agrícola que quebró hace más de diez años. Para ello, se enteran de que la inversión mínima para cubrir los gastos iniciales alcanza los 300.000 pesos y llevan la idea a los vecinos del pueblo: el mecánico Rolo Belaúnde, los hermanos Gómez, autónomos de arreglos, el ribereño desempleado Medina y Carmén Lorgio, la dueña de la naviera del pueblo, que están de acuerdo y aportan. Logran alcanzar 158.653 pesos, que Fermín deposita en la caja fuerte del banco de Villagrán.

Unos días después, Alvarado, el director del banco, cita a Fermín en el banco y le convence manipuladoramente de que deposite el dinero en su propia cuenta, alegando que el banco central probablemente no aprobará su solicitud de préstamo sin una garantía sobre la deuda. Fermín accede y viaja de vuelta a Alsina, pero la crisis financiera alcanza su punto álgido al día siguiente, cuando el presidente anuncia la aplicación de los corralitos, que prácticamente congela todas las cuentas denominadas en dólares estadounidenses en Argentina y prohíbe cualquier retirada semanal superior a 250 pesos. Poco después, se enteran de que Alvarado conocía de antemano las medidas del gobierno entrante y aprobó personalmente una solicitud de préstamo de un abogado llamado Fortunato Manzi, que convirtió el crédito a dólares estadounidenses y retiró todos los billetes de dólar depositados sólo unos minutos después de que Fermín saliera del banco. Fermín y Lidia viajan a Villagrán para enfrentarse a Alvarado, sin éxito; en el camino de vuelta, su coche es sacado de la carretera por un camión, lo que provoca la muerte de Lidia y un Fermín gravemente herido.

Un año después, Belaúnde y Fontana se enteran de que Manzi ha contratado a un albañil para cavar un agujero de tres metros cuadrados en medio de una zona rural cercana y se convencen de que sirve de bóveda funeraria subterránea para guardar los dólares. Fermín, su hijo Rodrigo, Fontana, Medina, los hermanos Gómez, Carmen y el hijo de ésta, Hernán, se reúnen y deciden idear un plan para descifrar la bóveda y recuperar el dinero “robado”. Pronto se enteran de que Manzi ha instalado un dispositivo de alarma impenetrable alrededor de la cámara acorazada, lo que hace imposible entrar; sin embargo, tras volver a ver una escena de Cómo robar un millón, a Fermín se le ocurre la idea de activar la alarma varias veces para obligar a Manzi a desconectarla de su batería, lo que unido a un corte de suministro eléctrico, permitiría al equipo entrar en la cámara. Mientras tanto, Rodrigo se hace pasar por un jardinero asignado a trabajar en el césped de la oficina de Manzi para seguirle la pista.

Fermín y Fontana rastrean los cables de alimentación y consiguen instalar una caja de conexiones, cortando y restableciendo repetidamente el suministro eléctrico de la zona y haciendo que la alarma salte varias veces al día. Manzi acaba desconectando la batería, pero Florencia, su secretaria, se da cuenta de que Rodrigo no es jardinero, lo que le lleva a confesarle sus planes. Fermín cancela el atraco por miedo a que ella se lo cuente a Manzi, pero Rodrigo le tranquiliza y siguen con el plan.

Esa noche, la tripulación se divide en dos grupos: Belaúnde y Medina se encargan de destruir el generador de energía que abastece la zona, mientras que Fermín, Rodrigo y Hernán irrumpirán en la caja fuerte cuando se apague la luz; sin embargo, Medina controla mal el coche de juguete que lleva la dinamita y provoca una explosión que destruye todos los generadores, provocando un apagón masivo. Manzi, que está en una fiesta afectada por el apagón, sospecha que algo va mal y se dirige a la caja fuerte. Mientras tanto, Fermín y los demás consiguen entrar en la cámara acorazada y encuentran millones de dólares en efectivo, procediendo a recuperar el dinero. Manzi llega poco después, pero su coche se queda atascado en una barricada de barro colocada por Fontana. El equipo huye con el dinero mientras Manzi les maldice y amenaza a distancia. Más tarde, separan el dinero en dos coches: uno conducido por Rodrigo y otro por Hernán, y regresan a Alsina.

Al día siguiente, Fermín consuela a Cármen: Hernán se ha fugado con casi dos millones de dólares en su coche y no ha vuelto a tener contacto con él. A pesar de ello, utilizan el dinero para reabrir La Metodica, que garantiza una vida mejor para todos en Alsina.

En una escena a mitad de los créditos, Manzi llega al taller de Fontana con una rueda pinchada. Fontana se baja la cremallera de los pantalones, frota la bombilla de su compañero contra su entrepierna, la coloca en la calabaza y se la ofrece a Manzi, que se la bebe mientras le cambian la rueda.

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