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Final de Magia en el agua

Final de la película Magia en el agua
Final de la película Magia en el agua

Magia en el agua (1995 )

110 min - Aventura, Fantasía, Drama, Familia

El Dr. Jack Black es un psiquiatra divorciado y con dos hijos. Los tres se marchan de vacaciones al lago de Glenorky, pero una vez allí se pasa el día despreocupado, sin hacer caso a sus hijos y escribiendo un libro. Las leyendas locales dicen que en las aguas del lago habita una extraña criatura a la que llaman Orky, pero en realidad es una patraña creada con la intención de ocultar el vertido de los residuos tóxicos.


Director:   Rick Stevenson

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A continuación se revela como acaba Magia en el agua

Final de Magia en el agua explicado

Wanda (Harley Jane Kozak) acaba ingresando a Jack (Mark Harmon) en un hospital psiquiátrico local para que lo observen después de darse cuenta de que ha estado mostrando las mismas “psicosis” que sus otros pacientes que dicen haber sido poseídos por Orky. Al día siguiente, Josh (Joshua Jackson) baja al muelle detrás de la casa de su familia y ve a Ashley (Sarah Wayne) dejando fuera Oreos al borde del mismo de nuevo con la esperanza de atraer a Orky, y cuando le pregunta para qué son, ella le dice que son para Orky y que cree que la criatura podría ayudarles. Josh arremete contra Ashley, diciéndole que tiene que madurar y renunciar a su creencia en la existencia de Orky porque corren el riesgo de perder a su padre por ello.

Más tarde, su vecino el tío Kipper (Frank Salsedo) llama su atención grabando el nombre de su padre en la barandilla de su porche, y les comunica en silencio que deben llevarle edulcorante para el café. Una vez que se lo traen, espera a que su enfermera se distraiga para vaciar su vaso de pastillas lleno de sedantes en su bebida y luego poner el edulcorante en el vaso de pastillas, de modo que cuando se traga el edulcorante delante de ella, ésta no sospecha nada. Una vez que ella bebe su bebida y se desmaya, Kipper les dice a los niños que lo lleven a un lugar especial en el bosque, diciendo que puede ayudar a su padre. El viaje se prolonga durante la noche y, finalmente, llegan a un lugar en el que hay un montón de tótems, y los niños descubren que uno de los tótems tiene a Orky tallado en su parte superior. Kipper les cuenta a los niños una vieja historia sobre cómo, hace años, los humanos podían transformarse en animales y viceversa, y cuando Josh pregunta qué tiene que ver esto con Jack, Kipper explica que se están vertiendo residuos tóxicos en el lago y que están matando a Orky, y que éste había poseído a Jack (y a los otros pacientes de Wanda) como una forma de intentar hablar a la gente sobre los residuos. Kipper le dice entonces a Ashley que se alegra de que haya creído, y que su creencia es la razón por la que Orky vino a ella. A continuación le dice que le deje donde está y que vaya a informar a su padre de que es un mensajero de Orky. Mientras tanto, Wright Hardy (Adrien Dorval) y su hermano Lefty (Mark Acheson) -que han estado vertiendo los residuos para Mack Miller (Morris Panych)- advierten a Miller de que antes han visto que el equipo de investigadores japoneses que intentan localizar a Orky se ha acercado a menos de cincuenta metros del vertedero, por lo que responde que ahora deben poner en marcha el “Plan B”.

Ashley y Josh entran en la habitación de su padre e intentan contarle lo que les dijo Kipper, pero lo encuentran drogado. Consiguen sacarlo a escondidas y llevarlo de vuelta a casa, pero poco después de su regreso, los chicos reciben la visita de Hiro (Willie Nark-Orn), el hijo de uno de los investigadores japoneses, que acaba de ver lo que cree que es Orky. Como no puede decirles lo que ha visto porque no sabe hablar inglés, coge a Ashley de la mano y la lleva hacia el lugar al que vio dirigirse a Orky, y Josh coge su videocámara y la sigue. Los chicos encuentran y siguen lo que creen que es Orky hasta la fábrica de Miller, y descubren que es un submarino parecido a Orky cuando se detiene en el muelle de la fábrica y Miller y el conductor salen de él. Josh piensa ahora que Orky es definitivamente un engaño, pero también sospecha que algo turbio está ocurriendo, así que él y los demás se cuelan en la fábrica y encuentran barriles de residuos peligrosos por todas partes. Miller le da entonces al conductor del submarino un fajo de billetes y le ordena que desembarque el falso Orky en la orilla, en medio de la ciudad, y confiese que el Orky era sólo un engaño diseñado para crear una industria turística. De esta forma, no habrá más extranjeros que exploren las aguas para intentar encontrarlo y los nativos dejarán de quejarse de que su empresa amenaza a un animal en peligro de extinción, lo que le permitirá seguir tranquilamente con sus viles prácticas. Josh graba todo esto en su videocámara y luego les dice a Ashley y a Hiro que estén atentos mientras él se dirige al submarino para tratar de encontrar una forma de sabotearlo. Ashley y Hiro no tardan en intentar salir para reunirse con Josh, pero hacen ruido, que Miller escucha.

Ashley y Hiro entran en el submarino y encuentran a Josh intentando ponerlo en marcha (pensando que pueden utilizarlo como prueba), y le dicen que les han oído y que tienen que salir de aquí. Sin embargo, se ven obligados a esconderse cuando el conductor entra a poner en marcha el submarino, y Josh decide que tendrán que esperar hasta que salga y luego ir a la policía. El conductor dirige el submarino en dirección al Orky Emporium de Joe (Ben Cardinal), y luego salta y se aleja nadando cuando está lo suficientemente cerca como para encallar. Josh toma los mandos e intenta alejar el submarino, pero se encuentra con que está en curso de colisión con un barco. Cuando intenta rodearlo, activa el lanzallamas de la boca del falso Orky, que prende fuego al barco y lo hace explotar. La explosión hace una pequeña brecha en el casco del submarino y el agua comienza a entrar lentamente, y los chicos descubren que la escotilla de salida está atascada, dejándolos atrapados en el submarino mientras éste se hunde en el fondo del lago. Al ver el destino de la nave en sus prismáticos, Miller se da cuenta de que se ha hundido justo encima del vertedero. Por la mañana, Jack se despierta y se da cuenta de que sus hijos han desaparecido, por lo que vuelve a cavar en el profundo agujero que excavó en el patio trasero, tratando de “cavar su camino a China” para encontrarlos. Wanda y un camillero aparecen para llevarlo de vuelta al psiquiátrico, pero antes de que Jack pueda salir, el suelo bajo él cede y cae al abismo.

A la mañana siguiente, el conductor del submarino habla con la sheriff Stevenson (Tamsin Kelsey) sobre el submarino y sobre cómo Orky no es real, y Miller y los Hardy lo observan desde lejos. Miller les dice a los Hardy que ahora la policía intentará localizar el submarino y, por lo tanto, encontrará los barriles de residuos, por lo que les ordena que preparen el vertedero con explosivos para destruir las pruebas. Mientras tanto, mientras los chicos intentan mantenerse con vida, Ashley golpea el casco de vez en cuando con la esperanza de invocar a Orky, a pesar de la insistencia de Josh en que Orky no existe. Entonces ven a los Hardys colocando dinamita en los barriles, pero antes de que puedan completar su tarea, el verdadero Orky aparece de repente y los espanta, y después de comprobar cómo están los niños a través de uno de los ojos de buey, se lleva el submarino lejos de la zona. Los Hardys regresan rápidamente a su barco, pero se encuentran con otro barco que lleva al sheriff Stevenson y a un equipo de buzos, y entonces uno de los barriles flota hasta la superficie. Sintiéndose atrapados, los Hardys le dicen a Stevenson que sólo seguían las órdenes de Miller, y son puestos bajo custodia (más tarde se muestra que Miller también fue arrestado fuera de la pantalla y su fábrica fue cerrada, y que se convertirá en el Museo Orky del Tío Kipper en un futuro próximo).

Orky lleva a los niños a su cueva, y allí, la escotilla es abierta por Jack, que había caído en este lugar. Jack menciona que estuvo aquí antes en su “sueño” (cuando Orky lo poseyó), y después de que Ashley se da cuenta de que esta cueva es la casa de Orky, oyen a Orky hacer sonidos zumbantes y los siguen hasta que lo ven descansando cerca. Se acercan a él y Ashley le agradece que les haya salvado la vida, pero todos descubren con tristeza que está a punto de morir por envenenamiento tóxico, y perece momentos después. Poco después, los equipos de rescate bajan una cuerda por el agujero por el que cayó Jack y consiguen que éste y los niños salgan a la superficie, donde Hiro se reúne con su padre. Jack intenta decir al equipo de noticias presente que no hay nada en la cueva para que no se descubra el cuerpo de Orky, pero hacen los preparativos para enviar a alguien a que baje a tomar una foto del interior para el reportaje. Justo en ese momento, Kipper -que todavía está en el tótem de Orky- realiza un ritual que provoca una repentina tormenta, y los rayos caen en el agujero y ahuyentan a todo el mundo antes de que el viento y la lluvia lo sellen rápidamente.

A la mañana siguiente, Jack -ya libre de la institución- habla con Wanda sobre Orky, y ella le dice que todo le parece irracional, pero que le gustaría poder ver las cosas como él. Ashley está deprimida por la muerte de Orky, pero Jack le recuerda que alguien sólo se ha ido si lo dejas estar. Esa noche, Hiro se pasa por allí para dormir, y él y Ashley colocan unas Oreos en el muelle en homenaje a Orky antes de quedarse dormidos allí. A la mañana siguiente, Ashley se despierta y ve que a las Oreos les falta el centro de crema, y grita con alegría, dándose cuenta de que Orky está vivo (o se ha reencarnado). Justo en ese momento, se ve a Wanda sentada en un muelle, y de repente es poseída por Orky, convirtiéndola en una creyente.

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