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Final de Palmer

Poster for the movie "Palmer"
Poster for the movie "Palmer"

Palmer (2021 )

110 min - Drama

Tras 12 años en prisión, el exjugador de fútbol Palmer vuelve a casa para rehacer su vida. Mientras se adapta a su nueva realidad, entabla una amistad con un niño abandonado, pero su pasado le persigue y amenaza con destruir su nueva familia.


Director:   Fisher Stevens

Atención
A continuación se revela como acaba Palmer

Final de Palmer explicado

Tal vez por su arraigada personalidad de estrella del pop, Justin Timberlake aporta una cierta cantidad de carisma al sombrío y reservado personaje homónimo que interpreta en la película dramática “Palmer” del director Fisher Stevens (“Stand Up Guys”). No es necesariamente algo malo. Su interpretación añade una capa extra de complejidad a la película que, de otro modo, estaría ausente.

Eddie Palmer vuelve a casa después de pasar varios años en la cárcel y establece una improbable conexión con el chico de al lado. En la película, Palmer aprende a superar sus prejuicios personales y, al mismo tiempo, a lidiar con los que se dirigen a él. Aquí está todo lo que necesitas saber sobre el final de ‘Palmer’.

Trama de Palmer

La película comienza cuando Palmer obtiene la libertad condicional y se dirige a su ciudad natal. La vida no ha sido amable con él. Solía ser un mariscal de campo estrella en su escuela secundaria e incluso obtuvo una beca de fútbol en una universidad. Pero durante uno de los partidos, se lesionó tan gravemente que acabó con su carrera futbolística, junto con su estancia en la universidad. Al volver a casa esa vez, no pudo asimilar lo repentino y desconocido de ser un fracasado y empezó a drogarse. Después de casi golpear al acaudalado padre de un joven que conocía, acabó en la cárcel.

La cárcel ha cambiado a Palmer por completo. La ira hirviente que solía sentir nada más volver de la universidad ha desaparecido. Ha sido sustituida por la desesperación de un hombre que busca una segunda oportunidad en la vida. Tras volver de la cárcel, se muda con su abuela Vivian (June Squibb) y consigue un trabajo como conserje en una escuela local.

Sam (Ryder Allen) procede de una familia con problemas. En ausencia de su padre, su madre, Shelly (Juno Temple), lo ha criado sola. Sin embargo, a menudo desaparece durante semanas, dejando a su hijo al cuidado de Vivian. Pero un día, Palmer se despierta y descubre que su abuela ha fallecido mientras dormía. Sin su madre, todas las responsabilidades del pequeño caen sobre los hombros de Palmer. Considera brevemente la posibilidad de entregar a Sam a los Servicios Sociales, pero descarta el plan al darse cuenta de que el niño no sobrevivirá en el sistema.

La historia está ambientada en el Sur profundo, donde el comportamiento “aceptable” está rígidamente definido según el género. Sin embargo, Sam ha crecido jugando con muñecas, teniendo citas de juego con sus amigos y poniéndose pinzas en el pelo. Cuando Palmer le dice que los niños no juegan con muñecas, Sam simplemente responde que él es un niño y lo hace. Este optimismo contagioso le hace querer a Palmer, que lleva mucho tiempo luchando con su autoestima. En cuanto a Sam, su creciente relación aporta a su vida dos cosas que nunca antes había encontrado: estabilidad y una figura paterna. El fuerte vínculo que forman no disminuye ni siquiera tras el regreso de Shelly.

¿Palmer el tutor de Sam?

Después de estar desaparecida durante semanas, Shelly aparece en la puerta de Palmer, pareciendo un fantasma de su antiguo yo. Pero Palmer no tiene más remedio que dejar que Sam se vaya con ella porque, al fin y al cabo, es su madre. Más tarde, Palmer se entera de que Sam y Shelly se van a vivir con el nuevo novio de Shelly, Jerry (Dean Winters). Pero ese plan se desbarata cuando los Servicios Sociales se llevan a Sam.

Palmer es lo suficientemente honesto como para reconocer que la única diferencia entre él y Shelly es que esta vez tiene más suerte. Le ofrece dinero a cambio de que le permita ser el tutor legal de Sam. Al principio, Shelly se enfurece ante la sola idea y echa a Palmer de su caravana. Más tarde convence al juez que preside el caso de Sam para que lo deje a su cargo. Al principio, tiene toda la intención de hacer de este momento un punto de inflexión en su vida y convertirse en la madre que Sam necesita. Pero inevitablemente recae en sus hábitos autodestructivos.

Durante una pelea volátil inducida por las drogas entre Jerry y Shelly, el primero tira a Sam al suelo, lo que hace que Palmer intervenga. Palmer intentó anteriormente convertirse en el tutor legal de Sam, pero fracasó. Al darse cuenta de que la salud física y psicológica de Sam puede sufrir graves daños si sigue viviendo con su madre, coge a Sam e intenta huir pero, Maggie (Alisha Wainwright), una profesora del colegio, le convence para que vuelva y se entregue.

Cuando Shelly ve la gran cantidad de dolor de su hijo cuando la policía se lleva a Palmer, finalmente llega a comprender el verdadero alcance del vínculo que Sam comparte con el hombre mayor. Se asegura de que Palmer sea liberado de la custodia policial antes de comunicarle su decisión. Es, sin duda, la decisión más difícil que ha tomado en su vida. Primero acepta su propia carencia y luego admite que otra persona es más adecuada para criar a su hijo.

¿Un buen padre?

Para Palmer, su relación con Sam personifica la segunda oportunidad en la vida que se le ha dado. “No he sentido que fuera bueno en nada durante mucho tiempo, hasta Sam”, le dice al juez durante la vista. En las escenas finales, él y Maggie comienzan a salir de nuevo. La casa de su abuela ha sido vendida, lo que significa que él y Sam viven en otro lugar. Los dos descubren que el programa de televisión que le gusta a Sam le ha enviado un correo, haciéndole miembro del Club de la Princesa Voladora de Penélope. Palmer tiene ciertas reservas sobre la forma de comportarse y vestir de Sam, pero las supera rápidamente. Será un excelente padre que acepta de buen grado quién es su hijo.