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Final de The Voices

Final de la película The Voices
Final de la película The Voices

The Voices (2014 )

103 min - Comedia, Crimen, Terror, Fantasía

Jerry vive en un piso con la única compañía de su perro Bosco y de su gato Mr. Whiskers. Hasta aquí todo parece normal, pero cuando conoce a la bella Fiona, nuestro protagonista llega a su casa y no duda en contarle a sus animales de compañía sobre el encuentro. Evidentemente, ellos contestan.


Director:   Marjane Satrapi

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Atención
A continuación se revela como acaba The Voices

Final de The Voices explicado

Jerry trabaja en una fábrica de bañeras y vive en un apartamento modificado sobre una bolera con su perro, Bosco, y su gato, el Sr. Bigotes. Jerry padece esquizofrenia, pero decide no tomar su medicación y disfruta de delirios y alucinaciones que se manifiestan en forma de sus mascotas hablándole. Bosco suele representar sus buenas intenciones, mientras que el Sr. Bigotes representa su naturaleza más violenta. Jerry está enamorado de su compañera de trabajo, Fiona, y le pide una cita en un teatro chino llamado Shi Shen. Ella acepta ir, pero le deja plantado para ir a una fiesta de karaoke con otras dos mujeres del trabajo, Lisa y Alison. El coche de Fiona no arranca, lo que la lleva a hacer una señal a Jerry cuando éste pasa por allí. Mientras la lleva a casa, Jerry atropella accidentalmente a un ciervo, que se estrella contra su parabrisas. Las alucinaciones de Jerry muestran que el ciervo le ruega que acabe con su sufrimiento. Jerry hace lo que le han dicho, utilizando un cuchillo de caza para cortarle el cuello. Aterrorizada, Fiona huye hacia el bosque. Jerry la persigue, todavía con el cuchillo, e intenta explicarse, pero acaba tropezando con Fiona y apuñalándola accidentalmente. Jerry se disculpa entre lágrimas por haberla herido y le dice que la quiere. Para acabar con su dolor, Jerry la apuñala de nuevo y ella muere.

Al volver a casa, Bosco le sugiere que vaya a la policía y confiese, mientras que el Sr. Bigotes dice que no hay vergüenza en lo que hizo, pero insiste en que Jerry debe deshacerse del cuerpo. Jerry recoge el cuerpo de Fiona pero deja un zapato ensangrentado y un montón de órganos. Desmembra a Fiona, empaquetando sus vísceras en numerosos contenedores Tupperware y colocando su cabeza cortada dentro de su nevera. A medida que sus delirios aumentan de intensidad, la cabeza de Fiona cobra vida y empieza a hablarle. Jerry intenta disculparse una vez más, pero ella rechaza sus disculpas, citando la buena vida que tuvo antes de morir. Fiona le exige a Jerry que se tome su medicación. Jerry se toma las pastillas y, al día siguiente, experimenta pesadillas de su padre que le maltrata emocionalmente. Cuando se despierta, sus alucinaciones han terminado; sus mascotas ya no le hablan, su apartamento es un desastre, con desechos de animales y basura ensuciando su salón, y manchas de sangre por toda la cocina. La cabeza de Fiona ya no habla y está asquerosa y podrida. Tira las píldoras aterrorizado y, a la mañana siguiente, sus alucinaciones vuelven a aparecer y su vida vuelve a ser “normal”. Fiona intenta convencer a Jerry de que mate a otra persona “para tener un amigo”.

Jerry invita a Lisa a una cita. La lleva a la casa abandonada de su infancia, donde se revela que su madre era una enferma mental y estaba a punto de ser internada. Cuando llegaron las autoridades, ella decidió suicidarse intentando cortarse la garganta, pero no pudo hacerlo por sí misma y entonces le rogó a Jerry que terminara el trabajo para acabar con su sufrimiento. La policía encontró a Jerry de pie junto a su madre muerta, y fue internado en su lugar. Jerry solloza delante de Lisa, que le consuela. Deja el cuchillo con el que pretendía matar a Lisa en su antigua casa y van a su casa a pasar la noche juntos.

Al día siguiente, queriendo sorprender a Jerry, Lisa va a su casa. Descubre el estado del apartamento, incluyendo todos los contenedores de órganos y las manchas de sangre, poniéndose histérica cuando descubre la cabeza incorpórea de Fiona en la mesa de centro. A pesar de la presión del Sr. Bigotes, Jerry se niega a matarla. Jerry intenta explicarse, pero Lisa huye y se encierra en el baño. Cuando Jerry entra, Lisa empieza a golpearle con una percha de toalla y corre a su habitación. Jerry intenta calmarla con una disculpa, que ella parece aceptar. Cuando intenta escapar, Jerry la lanza de nuevo a la habitación, rompiéndole accidentalmente el cuello, dejándola paralizada y muriendo lentamente. Una vez muerta, Jerry la descuartiza y coloca su cabeza en la nevera junto a la de Fiona. Otros trabajadores se dan cuenta de que Fiona y Lisa han desaparecido. Cuando Alison va a la casa de Jerry para investigar, éste la mata, llevándose también su cabeza.

Jerry confiesa sus asesinatos a su consejera la Dra. Warren. Ella intenta llamar a la policía, pero él la toma como rehén y huye al campo, deseando desesperadamente que ella le ayude. Ella lo tranquiliza y se muestra comprensiva, pareciendo hacer algún progreso con Jerry. Mientras tanto, otros dos trabajadores de contabilidad irrumpen en la casa de Jerry, dejando escapar a Bosco por la puerta principal, e inmediatamente llaman a la policía. Poco después de que Jerry regrese a casa, todavía con Warren como rehén, la policía rodea su casa y se prepara para entrar. Jerry huye hacia la bolera, rompiendo accidentalmente una tubería de gas mientras lo hace. Después de rescatar al Dr. Warren, la policía es rechazada por una explosión causada por la fuga de gas.

Jerry se da cuenta de que la bolera está en llamas y que está en grave peligro. Las voces de Bosco y del Sr. Bigotes le hablan en su propia mente. El Sr. Bigotes insiste en que salga de allí y busque otro lugar donde vivir, donde esconderse, para poder seguir matando y sentirse vivo. Sin embargo, Bosco le dice que ya no hay lugar para él en la vida y que debe dejar que el fuego “lo duerma”. Optando por quedarse y acabar con su propia miseria, se tumba y espera hasta que se desmaya y acaba muriendo por la inhalación de humo.

En un vacío blanco, Bosco y el Sr. Bigotes confiesan que, a pesar de sus creencias opuestas, se gustaban, antes de tomar caminos distintos. Jerry aparece entonces con sus padres, Fiona, Lisa y Alison, y se disculpa con las mujeres por haberlas matado. Aparece Jesús, y todos bailan y cantan juntos. Al final, Jesús sube a Jerry en una carretilla.

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